Estatuto de Cataluña

 

El diario El País entrevistaba este lunes a Emilio Pérez Touriño, que una vez más ha vuelto a repetir el soniquete al que una y otra vez apelan, ante sus respectivos electores, los presidentes autonómicos a los que José Luis Rodríguez Zapatero lanzó al escenario, para montar un coro de plañideras anticatalanas, que con sus gemidos y lamentos, consigan ocultar la realidad: que están engañando a los ciudadanos, comunidad autónoma por comunidad autónoma, con declaraciones y entrevistas, en las que repiten, uno tras otro, lo que la gente quiere escuchar en sus respectivas territorios. Pero la realidad es tozuda, y aquí a base de contar mentiras no se consigue transformar la realidad.

Y la realidad es que detrás de la previsible convalidación del Estatuto de Cataluña que anunció El País, ante las modificaciones del Tribunal Constitucional, que aún tieneEmilio Pérez Touriño conoce el Estatuto de Cataluña, y por lo tanto, miente pendiente pronunciarse sobre los recursos al mismo, vienen varias cuestiones de las que hay que destacar las siguientes, que deben partir del hecho incontrovertible que significa que el Estatuto está aprobado por los parlamentos catalán y español, es decir, tiene el rango legal que le otorgaron las Cortes Generales, y por lo tanto, ¡obliga!

1) La que a mí menos me importa, si sólo vemos las cosas desde el puro nominalismo que ha impuesto Zapatero en España, como el trágico juego infantil que es todo aquí hoy en día, es que Cataluña sea una nación, volviendo a insistir, eso sí, si lo vemos como una zapaterada puramente terminológica. Lo que pasa es que las palabras son importantes, y en realidad el problema no es otro que el planteado por la vieja cuestión de que las palabras significan cosas, y por lo tanto, detrás de ellas vienen realidades, en este caso institucionales, dado que con la proclamación estatutaria de la nación catalana, se instaura el estado confederal en España. Eso es lo realmente grave y de consecuencias terribles en el tiempo.

2) Y es que la demostración de que no hablamos de simples juegos de palabras es ésta: la Confederación Española establecida de facto por el Estatuto, que reconoce la existencia de una nación nueva y distinta de España, como es Cataluña, instaura la “bilateralidad” en el propio articulado, es decir, que las cuestiones esenciales para el resto de España, como son la financiación del Estado y de las comunidades autónomas, mediante el reparto de los ingresos fiscales, se tiene que negociar primero con Cataluña, y si no, no hay acuerdo, España no tiene posibilidad de imponer su criterio, por lo que deja de ser España, para ser, como digo, la Confederación Española. Hablar de “multilateralidad”, como hacen unos y otros, alimentando el patético frente de “barones” socialistas que andan por ahí protestando, no es más que una manera de marear, y un buen argumento para una película cómica, si el asunto no tuviese componentes realmente trágicos.

3) Esa negociación que se anuncia ahora en España, sobre la finación autonómica para los próximos años, está limitada por cuestiones claramente establecidas, que los presidentes autonómicos se empeñan en discutir públicamente, para disimular ante sus electores, como son, que el criterio para la delimitación de los fondos que corresponden a cada comunidad, es el de la población, o que las competencias autonómicas a financiar, mediante los fondos de nivelación y suficiencia, son la sanidad, la educación y los servicios sociales, cosas todas ellas que están claramente establecidas por el Estatuto de Cataluña, y que por lo tanto ya no pueden ser discutidas.

Esa situación conduce a la disolución de España como nación de ciudadanos, para convertirse en un equilibrio inestable de territorios que por definición genera violencia. La habitual declaración de los dirigentes socialistas, que afirman que aquí lo que cuentan son los ciudadanos, y no los territorios, es una afirmación voluntarista, cuando no falsa de toda falsedad, dado que los fondos se reparten por territorios y no por personas, atendiendo, única y exclusivamente, al número de ciudadanos que residen en cada territorio.

El precedente de Kosovo ha creado una situación en Europa totalmente nueva, en cuanto a posibles consecuencias ulteriores para España de estos trajines confederales, que tienen una carácter aún más preocupante, ante el proceso abierto ahora para la renovación del Estatuto de Autonomía del País Vasco, que viene precedida por la “consulta” lanzada por el gobierno presidido por el Lehendakari Juan José Ibarretxe, y en gran medida refrendada por la contrapropuesta de referéndum de autodeterminación anunciado por el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López. ¡Pero eso son otros lópeces aún más terribles!


Etiquetas: financiación autonómica, multilateralidad, referéndum de autodeterminación, Juan José Ibarretxe, Patxi López, País Vasco, bilateralidad, Estatuto de Cataluña, Kosovo, España, Galicia, Emilio Pérez Touriño, José Luis Rodríguez Zapatero, Tribunal Constitucional, Política, Lehendakari
Etiquetas:, , , , , , , , , , , , , , ,

This website uses IntenseDebate comments, but they are not currently loaded because either your browser doesn't support JavaScript, or they didn't load fast enough.

Deja una Respuesta


JS and CSS Optimization by PHP Speedy JS and CSS Optimization by PHP Speedy